Cuando el olor a tierra mojada te recuerda lo que eres. Cuando durante el año de Erasmus en Roma siempre subrayabas que, en realidad, todos los caminos llevan a la cooperativa de tu pueblo. Cuando miras y te miran y piensas que ese instante debería ser Indicación Geográfica Protegida. Cuando te lamentas porque los tomates, las canciones de Sabina y los pollos de "corral" han perdido su sabor. Cuando quieres vivir una experiencia virgen extra y desayunas con ella y un toque de aceite de oliva. Cuando te dejan con la miel en los labios y miras la etiqueta. Cuando dejas de creer y te ponen una de ibéricos... Sin pretenderlo, en esos momentos estás sentando las bases de un gran periodista agroalimentario.

Lo sabemos. Es difícil aspirar a un premio Pulitzer cuando publicas el mejor reportaje de investigación del mundo sobre arrendamientos rústicos. Es verdad, nunca conectarán contigo en directo en horario de prime-time para que des la última hora sobre los avances en inseminación artificial en cerdas reproductoras, ni Marca llevará tu crónica a portada aunque hables del golazo del aceite de oliva español al italiano. No premiarán tu labor como corresponsal en la guerra del tomate hispano-marroquí ni se harán selfies contigo en el aeropuerto tras tu última exclusiva sobre las previsiones de cosecha de cereales en Castilla y León.

Sí, llevamos al extremo lo de informar con los pies en la tierra. Entre pan y circo, en este sector apostamos por lo primero. Utilidad y relevancia como señas de identidad para aportar valor real a la comunidad agroalimentaria a la que servimos. Y eso redunda en el respeto y consideración de las gentes del campo. Una especialización que facilita la toma de decisiones a los que cada día exponen su trabajo encima de tu mesa y evita falsos mitos en torno al sector agrario y la alimentación.

Para ayudarte en este camino, desde la Asociación Española de Periodistas Agroalimentarios (APAE) se ha llegado a un acuerdo con la Universidad San Jorge para lanzar el "Título de Experto en Información y Comunicación Agroalimentaria". La información y la comunicación agroalimentaria han adquirido en los últimos años una importancia creciente debido a circunstancias como el protagonismo de la Política Agraria Comunitaria (PAC), la multiplicación de la información sobre crisis alimentarias, el incremento del interés público por cuestiones relativas a la agricultura y la alimentación y el desarrollo de la industria agroalimentaria, que por un lado genera más información especializada y, por otro, demanda especialistas en gestión de comunicación corporativa.

Es una opción más. Al menos valoralá. En este sector siempre será más fácil dejar un buen sabor de boca.


Más información sobre el Título de Experto en Información y Comunicación Agroalimentaria:

Récord histórico. La cadena de supermercados DIA ha vendido un total de 8 millones de litros de aceite de oliva durante sus dos promociones, (bajo el paraguas de la campaña 'Los preciazos'), puestas en marcha desde el 9 al 22 de junio y del 25 de agosto al 7 de septiembre. El beneficio supera los 17 millones de euros. Esta promoción está siendo investigada por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) por presunta venta a pérdidas tras la denuncia de las principales organizaciones agrarias y la industria oleícola.


¿Qué lecciones podemos extraer de todo ello?


1. Ruido mediático= publicidad gratuita. Lo llevo comentando hace tiempo en el sector agrario pero es como clamar en el desierto. Denunciar públicamente la venta a pérdidas de aceite de oliva y su utilización como producto reclamo amplifica de forma gratuita el alcance de la promoción. El ruido mediático que generamos las organizaciones agrarias es un altavoz que llena el supermercado de clientes. Por supuesto que no hay que dejar pasar NI UNA y denunciar todos los casos de venta a pérdidas antes las administraciones competentes, pero abogo por realizarlas en silencio y, en todo caso, salir a la prensa cuando haya pasado el periodo de la oferta y tengamos confirmación de que se inicia la investigación sobre la misma. De otra manera, contribuimos a mejorar la cuenta de resultados de la cadena en cuestión.

2. Percepción de calidad, talón de Aquiles. Quejarse de lo barato que venden el aceite de oliva refuerza el posicionamiento estratégico y el modelo de negocio de DIA como hard disccount. Sin embargo, en este caso DIA nos ha enseñado (sin pretenderlo) que su talón de Aquiles reside en la percepción de calidad de sus productos. ¿Calidad y precio están tan cerca?. Que haya dudas razonables sobre la calidad del aceite de oliva que se oferta a un precio muy por debajo de costes de producción ( 2,49€/kg según datos del propio Ministerio de Agricultura) les ha obligado a salir a defenderse (pocas veces han emitido una nota de prensa antes denuncias de venta a pérdidas), porque la desconfianza es lo peor que le puede pasar a una empresa que cotiza en bolsa ( de hecho el 15 de julio, tras la portada de El Economista “Agricultura investiga si DIA adultera el aceite” cerró el día en negativo). Además, de demostrarse, esta cuestión si podría pasar factura a nivel de cuota de mercado.

3. El esfuerzo de la Interprofesional del Aceite de Oliva español, en saco roto. Banalizar la imagen de un producto diferenciado y de alto valor añadido como el aceite de oliva, tirando su precio como gancho comercial para atraer clientes, atenta directamente contra el posicionamiento estratégico del mismo en los mercados internacionales. De nada sirven campañas promocionales para posicionar el aceite de oliva español como el mejor del mundo si hay agentes en el sector que entran en el juego de estas cadenas de supermercados. Cada GRP que paga el sector para aumentar la percepción de valor del aceite de oliva español multiplica la eficacia de estas promociones porque cadenas como DIA vampirizan la imagen de marca del aceite de oliva para ofrecer “más por menos”.

4. Accionistas, público objetivo prioritario. Si la nota de prensa en la que sacan pecho por los millonarios beneficios de su ofertón se interpreta desde la óptica del sector productor, uno puede pensar que su comportamiento está siendo poco ético y chulesco. “Tiran por tierra la imagen de un producto emblemático de la dieta mediterránea y encima se jactan de ello” habrá pensado más de uno. Han vuelto a confirmar que molestar es rentable. Sin embargo, el público objetivo prioritario de esa nota no es un olivarero de Jaén, son sus accionistas. Tras el comunicado sobre los beneficios de la oferta de aceite (13 de septiembre), la cotización de DIA abandonó la tendencia negativa y ha encadenado dos días de subida:


5. En alimentación la confianza no tiene precio, pero sí un coste. Necesitamos más pedagogía en el sector agrario para explicar a los consumidores que si en España podemos disfrutar de una aceite de oliva rico y saludable a un precio razonable es gracias al fuerzo de generaciones y generaciones de olivareros y almazaras que han invertido muchos recursos en buenas prácticas agrarias, innovación y tecnología. Para llegar al “toma pan y moja” el proceso ha sido largo y costoso. Una vez más, el consumidor tiene que saber que lo barato puede salirnos muy caro. Y no sólo eso;  tal y como señala el profesor de Dirección Comecial del IESE, Jose Luís Nueno, en su libro "El perfil del nuevo consumidor", DIA utiliza los frescos y su marca propia como motor de atracción de cestas más grandes mientras que construye su rentabilidad a través de las marcas nacionales que ofrecen. "Si el precio de mercado es 100, en DIA el precio de las marcas líderes es 136 y el de la marca propia 80", apunta Nueno. En síntesis, vas por el aceite de oliva DIA y en el Cola Cao, el bote de Fanta o el atún Calvo, pagas con creces el descuento de la misma. No me digan que, a tenor de estos datos, no tiene su punto de ironía que la campaña que ha supuesto beneficios récord para DIA la hayan llamado "Quincena de los Preciazos".  

Pues eso, que el consumidor en un libre mercado decida libremente pero con TODA la información.

 

 

 

“Lo bello del desierto es que en algún lugar esconde un pozo”. El Principito fue el primer libro que me regalaste. Recuerdo que te pregunté que si esa frase se refería a La Mancha porque en aquellos tiempos casi todos anhelaban 20 fanegas de viña con casa y pozo.

No era necesario viajar a desiertos muy lejanos para comprobar los rigores de un verano extremo. La época de siega y esos campos de Castilla, a punto de ebullición, despojados de cualquier concesión a un verso de Machado, convertían la sombra de un remolque en un pedacito de cielo en la tierra. Tras apoyar la espalda en una de las ruedas, el silencio. Esos silencios que sólo entienden los hombres y mujeres del campo. Secos y ensimismados. Interrumpidos de forma puntual por el sonido de una cerveza helada a su paso por la garganta. Nunca he vuelto a escuchar ese garganteo en ningún lugar del mundo. Debería ser declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad: el primer trago de una cerveza helada durante un día de faena en el campo a 40 grados. Incluso en alguna ocasión, mientras disfrutaba de esos momentos, fantaseaba con la idea de cada sombra de remolque fuera un espacio patrocinado por Mahou 5 estrellas.

Tuvo que ser un manchego el que elevara estos momentos a la categoría de arte. Hiperrealismo lo llamaron. Antonio López le quitó pomposidad al término y lo dejó en un intento de reflejar lo cotidiano sin la parte de vulgaridad que siempre lleva aparejada la realidad. Y eso requiere paciencia y quietud. Difícil en la era google, en la que casi todos queremos millones de respuestas en apenas 0,36 segundos.

Todo ha evolucionado mucho desde entonces. Ahora, una familia numerosa puede pasar una semana de vacaciones dentro una cosechadora de última generación y verse sólo para cenar. Sin embargo, la queja por los bajos precios del cereal sigue siendo marca de la casa. Con la diferencia de que, ahora, una campaña corta ya no te asegura unos precios al alza. Mientras que un cerealista de Corral de Almaguer se queja amargamente en el bar de la plaza, en Chicago un agente de bolsa acaba de reservar una suite con vistas y un par de prostitutas de lujo para celebrar los miles de dólares que ha ganado a su costa en el mercado de futuros de materias primas agrícolas.

Ya ves, allí no separan el trigo de la paja y les va bien. Lo denominan globalización financiera, una especie de casino a gran escala en el que se pueden amasar verdaderas fortunas sin llenarte las botas de polvo: 8 de cada 10 agentes bursátiles que negocian con cereales no quieren hacer pan. Tercera persona del plural del verbo especular.

Se supone que teníamos que producir para las personas no para los accionistas. Hay veces que yo tampoco entiendo nada. Cuando me pasa eso, busco una buena sombra, pido una cerveza bien fría y llevo al extremo eso que decía Rilke; la verdadera patria del hombre es su infancia.

 

  1. El contexto general

- En 2015 ha bajado por primera vez la participación de los españoles en redes sociales: su uso

ha caído un 2,4%, del 67,1% al 64,7%, según el informe “La Sociedad de la Información en España 2015” de la Fundación Telefónica.

- El usuario interactúa escasamente: sólo el 4,7% genera contenidos para las marcas a las que siguen, y apenas el 20,5% las sugiere o recomienda, según el “IV Estudio de la actividad de la marcas en redes sociales” de IAB Spain".

- El año pasado, España consolidó su liderazgo europeo en grado de penetración de 'smartphones', con un 81% de teléfonos inteligentes sobre el total de móviles, lo que supone diez puntos por encima de la media, después de crecer cinco puntos en 2015.

- El acceso a Internet se hace "cada vez más móvil". Por primera vez el tiempo de acceso a medios digitales utilizado en dispositivos en movilidad (smartphone+tablet) supera al empleado en el PC (53% frente a 47%).

- Si en 2011 pasábamos apenas 46 minutos con nuestro móvil, actualmente dedicamos 3 horas y 18 minutos.

- El 90,9% de los usuarios de Internet en España utiliza Whatsapp.

  1. La realidad agraria

Por las propias características del trabajo en el campo, el profesional de la agricultura o la ganadería no tiene acceso durante su jornada laboral a un punto de conexión fijo a internet. El sector no ha estado ajeno al uso generalizado de los smartphones en España, situación que ha favorecido que se reduzca la brecha digital entre medio urbano y medio rural. Un porcentaje significativo de agricultores y ganaderos han navegado por primera vez en internet a través de un móvil inteligente. Son los llamados "mobile only user", un nuevo concepto utilizado en el mundillo del marketing digital para definir a los usuarios que no navegarán prácticamente nunca desde un PC.

La incorporación de los activos agrarios a las redes sociales ha sido más lenta que la del resto de sectores. Twitter no es demasiado popular en el campo y me atrevería a decir que tan sólo un 2,5%-5% del total tienen perfiles activos (los más innovadores o "early adopters" en la terminología utilizada por el padre de la teoría de la difusión de las innovaciones, Rogers). No se ha producido el salto de los más innovadores a la mayoría precoz (en torno al 35%), paso imprescindible para que una innovación se empiece a generalizar entre un grupo social determinado. En facebook si se ha producido ese salto y es una de las redes sociales en las que el número de perfiles de agricultores y ganaderos ha experimentado una gran evolución. Grupos de facebook como "Agricultura Española" cuenta en la actualidad con más de 30.000 miembros, "Agricultores por unos precios justos", con 12.200 y, coincidiendo con la crisis láctea, grupos relacionados con este sector "Yo consumo leche de ganaderos lácteos españoles" (4.500 seguidores) y "Ganaderos Lácteos Unidos" (3.400) han crecido de forma notable.

Sin embargo, estas cifras distan de un uso masivo por parte del conjunto del sector agrario. La verdadera incorporación de los profesionales agrarios a la conversación 2.0 se ha producido gracias al desarrollo de las aplicaciones de mensajería instantánea y entre ellas, la más popular, whatsapp.

WhatsApp ha conseguido lo que no han logrado Twitter o Facebook: que un agricultor de más de 55 años use una aplicación en el móvil que no sea la de llamada, (ojito: en España casi 6 de cada 10 agricultores están por encima de los 55 años). Esta tendencia conecta con la evolución del comportamiento de los usuarios en el ámbito digital. Las conversaciones tienden a ser cada vez más privadas. ¿Es posible que tienda a decrecer el volumen de conversaciones en abierto a raíz de un mayor uso de las aplicaciones de mensajería?.

Genís Roca, uno de los grandes expertos en transformación digital de nuestro país, lo explica claramente en una reciente entrevista en El Periódico de Cataluña: "Estoy convencido que la etapa social de redes (Facebook, Twitter, Instagram…) que vivimos ahora mismo es efímera y pasajera. Hemos detectado que cada vez queremos estar menos expuestos públicamente, tenemos mucho más sentido común y criterio. La red se vuelve a cerrar y las conversaciones ya vuelven a ser privadas. La época del striptease digital ha pasado, lo hemos corregido. Las conversaciones de Whatsapp ganan la batalla a la vida pública explicada en Facebook o Twitter. Ahora apostamos más por los mensajes privados. Y si te digo algo en Twitter es porque quiero que se sepa y hacer 'marketing".

 3. Una red de "agro-redes" profesionales, segmentadas y privadas.

Por mi trabajo estoy todos los días en contacto con decenas de agricultores y ganaderos y no pierdo ocasión para intercambiar con ellos impresiones sobre nuevas formas para mejorar la comunicación con el sector en base a sus rutinas diarias. En muchos casos me han permitido acceder a sus móviles para ver el tipo de grupos de whatsapp en los que participan.

Hay sectores en los que las listas de difusión son tan multitudinarias que, en cuestión de segundos, se puede llegar con un mensaje a un porcentaje elevado de los activos agrarios reales que forman parte del mismo. El grado de vertebración de las principales organizaciones agrarias ayuda a la hora de crear grupos segmentados de forma sectorial y geográfica en torno a los profesionales agrarios más influyentes en cada comarca, favoreciendo así la viralidad de los contenidos de grupo en grupo. Hay conversaciones muy jugosas sobre productos más eficaces para el tratamiento de una plaga, rendimientos de variedades de semillas, fiabilidad de las distintas marcas de tractores, entidades bancarias que "mejor" tratan a los profesionales del campo.. y así decenas de hilos de conversación relacionados con la gestión profesional de una explotación agraria. Se ha creado una red de redes informal de profesionales agrarios que se congregan en un espacio privado para intercambiar experiencias y conocimientos y algún que otro chiste malo.

Además, ese cambio de escenario tiene sus efectos a la hora de modelar la opinión del sector en cualquier situación de crisis. La gestión de la "crisis láctea" en materia de comunicación lo ilustra claramente: mientras que el Ministerio de Agricultura se empeñaba en "vender" en los medios de comunicación tradicionales que el acuerdo para la sostenibilidad del sector lácteo estaba mejorando precios, centenares de ganaderos de toda España intercambiaban contratos reales en grupos de whatsapp que desmentían esa afirmación.

Hay una revolución silenciosa en la comunicación del sector agrario que puede suponer un cambio radical en la manera en que administraciones públicas, empresas, cooperativas, organizaciones agrarias y prensa especializada se comunican con los agricultores y ganaderos profesionales. El marketing y la comunicación a través del móvil no es nuevo. Los envíos de SMS a móviles de clientes informando sobre ofertas, promociones o iniciativas de la empresa se han dado desde hace años. Sin embargo, la expansión de Whatsapp modifica el canal y, en parte, las reglas.

La digitalización del campo está en marcha. Quién no ajuste sus estrategias a este nuevo escenario puede volverse totalmente irrelevante.

 

 

Quiero que seas la leche. Que hagas un buen uso de tu libertad. Porque, como dice Javier Gomá, ese es el verdadero significado de la elegancia. Con barro en las botas y frio en las manos. Sin trajes a medida. Sin postureos en interminables escalinatas ministeriales que te llevan al abismo.


Quiero que seas la leche. Que no brindes por un futuro sin cuotas, un neoliberalismo salvaje y una tubería a Pekín, sin un análisis serio, sereno y sensato. Bruselas tiene el embrujo de su manneken pis: te dirán que llueve, pero en realidad te estarán meando.


Quiero que seas la leche. Que mires más allá de tu concejo. Que no te adentres en los terrenos de la vulgaridad y el hastío. Que utilices el exceso de proteína para crecer juntos. Que ser ganadero sea un trabajo en equipo y no una cruzada individual. Que no sobre ninguno. 


Quiero que seas la leche. Que sirvas el desayuno en bandeja a los 47 millones de españoles. Que salgas al mundo y le cuentes lo que haces por él. Sin victimismos. Con la seguridad y el aplomo de los que alimentan el futuro.


Quiero que seas la leche. Que si mueres en la orilla, al menos te quede el consuelo de que allí es más fácil soñar... como si fueras el último estribillo de Manolo Tena.

 

Cada mes, 65 explotaciones lácteas se ven obligadas a echar el cierre en España. Hoy quedan tan sólo 16.000 ganaderos en nuestro país.

El conocido periodista estadounidense Jeff Jarvis, gurú de la comunicación digital y uno de los 100 líderes más influyentes en medios de comunicación según el Foro Económico Mundial de Davos, analiza en su lúcido ensayo "El Fin de los medios de comunicación de masas" cómo serán las noticias del futuro y los nuevos modelo de negocio para la prensa digital. En uno de los capítulos disecciona lo que denomina el modelo "New Jersey", una iniciativa impulsada por él y sus colegas de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Nueva York (CUNY )que pretende crear un nuevo ecosistema informativo en ese estado.


El proyecto parte de una investigación realizada en el Tow-Knight Center de la CUNY en 2014 reproduciendo un mercado del tamaño de New Jersey. Tras el análisis de los resultados descubrieron que la especialización puede ser un gran negocio. Jarvis comenta que encontraron desperdigados numerosos blogs hiperlocales que cubrían ciudades o barrios enteros, y que cada uno hacía la guerra por su cuenta. Como especialistas estas iniciativas eran eficientes, pero apenas era suficientes para cubrir todas las necesidades de una comunidad. En palabras de Jarvis, "se requerían otras entidades mayores para complementar, aportar calidad y ampliar la cobertura, la distribución y la publicidad". Estas entidades adicionales pueden ser eficientes y sostenibles, porque juntas, grandes y pequeñas, pueden beneficiarse unas de otras si aprenden a colaborar". En el ensayo habla de que estas entidades pueden incluir nuevos medios informativos, instituciones tradicionales reformadas, centros de investigación sin ánimo de lucro, especialistas en diferentes temas, empresas, etc.... Todos ellos unidos, compondrían el nuevo ecosistema informativo, en este caso de New Jersey.


En muchas industrias las antiguas compañías organizadas verticalmente, (que operaban casi como oligopolios), están siendo cuestionadas y sustituidas por ecosistemas construidos sobre tres capas. Plataformas, que es la base que hace posible que las Iniciativas Empresariales empiecen y funcionen con menos capital y menos riesgo, y Redes, que llevan a esas iniciativas a la masa crítica para compartir recursos. En el caso del modelo New Jersey, Jeff Jarvis apunta que plataformas, como Google, WordPress, Twitter, Facebook, etc.., hacen posible que exista una amplia gama de iniciativas empresariales , ( blogs o medios especializados), que ahora se agrupan en redes para compartir audiencia, publicidad, tecnología, formación y otros servicios.


Ecosistemas informativos agrarios en España.
En los últimos años han surgido numerosos medios de comunicación digitales especializados en información agroalimentaria:

www.agronewscastillayleon.com, www.agrodiario.com, www.agroalimentariaclm.com, www.diariodelcampo.com, www.agroextremadura.com, www.agrodiariohuelva.es, www.campogalego.com, www.joseantonioarcos.es, www.euroganadería.com

(Seguro que me he dejado alguno). De forma paralela, también han proliferado los "agro-bloguers", ( Jorge G. Opazo ha realizado una completa recopilación de los más visitados en su interesante blog www.lahuertadigital.es ).

 

La situación de partida es muy similar a la que describe Jarvis en su ensayo sobre el ecosistema informativo de New Jersey. Muchos sitios webs, con recursos limitados, luchando cada día en solitario para conseguir tráfico y publicidad. La buena noticia es que casi todos están especializados en información agraria de un área geográfica determinada: www.agronewscastillayleon.com en Castilla y León ( al menos en sus inicios), www.agrodiario.com, zona de Levante (Murcia, Alicante y Almería, Granada y Valencia), www.agroalimentariaclm.com Castilla La Mancha, www.diariodelcampo.com Aragón, www.agroextremadura.com Extremadura, www.agrodiariohuelva.es Huelva, www.campogalego.com Galicia y www.joseantonioarcos.es, casi todas aquellas regiones españolas con una significativa producción hortofrutícola. Por lo tanto, podrían ser complementarios a la hora de afrontar cualquier tipo de colaboración al estilo del modelo New Jersey.


El secreto de la supervivencia.
El Center for Entreperneurial Journalism ha llevado a cabo investigaciones empresariales para beneficiar a todas las entidades que forman parte del ecosistema New Jersey. En la investigación, coordinada por el profesor de la CUNY, Chris Anderson, se llegó a la conclusión de que la redes son necesarias para la supervivencia y el éxito de los miembros del ecosistema; pero las redes necesitan líderes. Estos líderes pueden ser fundaciones o Universidades, pero deberían incluir también a grandes medios de comunicación tradicionales ( en el caso de la prensa agraria española, Editorial Agrícola Española o Grupo Eumedia ), que pueden encontrar una nueva vida, un nuevo crecimiento, nuevas audiencias y una nueva rentabilidad, al reunir a los miembros de sus ecosistemas informativos en redes formales. En este sentido, ya se han apreciado algunos movimientos en el sector. A finales de 2015, Editorial Agrícola Española anunciaba un acuerdo de colaboración con Agronews de Castilla y León. Según recoge la nota de prensa emitida "este acuerdo supondrá el trabajo conjunto en acciones directas en Castilla y León, comercialización conjunta de espacios comerciales y edición de publicaciones agroalimentarias".


En España, la plataforma de comunicación colaborativa especializada en el sector agroalimentario, Red CHIL, está ayudando a muchas pymes, organizaciones y expertos del sector a impulsar su transformación digital mediante el diseño y puesta en marcha de portales, webs, apps y blogs. La plataforma CHIL está promovida por la Universidad Politécnica de Madrid y cuenta con el apoyo del Ministerio de Agricultura, y en breve presentará la nueva versión de su portal de transferencia de conocimientos "www.chil.org". Es una herramienta a tener en cuenta porque, según apunta Jarvis, reúne todos los requisitos para crear ecosistemas informativos de alto valor añadido: una Plataforma tecnológica, como base que hace posible que las iniciativas empresariales empiecen y funcionen con menos capital y menos riesgo, y Redes, que llevan a esas iniciativas a la masa crítica para compartir recursos.

 

 

Uno de los grandes problemas que señala el experto estadounidense a la hora de forjar un ecosistema es que no haya suficientes nodos para construir una red que funcione plenamente.Esto lleva a un nuevo y necesario papel para los miembros que impulsen el ecosistema: la incubación, el cultivo del ecosistema para animar a nuevos profesionales a crear sus propias "empresas". "Por su propio interés las entidades existentes tienen que animar, contratar, formar y apoyar a sus nuevos colegas en el ecosistema. Cuántos más nodos haya en la red más valiosa será para todos", subraya Jarvis. Cuantos más blog híper-especializados haya para informar sobre un cultivo concreto en una región específica, menos cobertura tendrán que ofrecer los grandes medios agrarios y podrán centrarse más en informaciones e investigaciones a gran escala. Cuanto mayor sea el ecosistema, mayor será la audiencia que puedan tener los grandes anunciantes que quieren llegar al 100% del mercado agrario.


¿Por qué no ofrecer a profesionales experimentados y fiables que se han quedado en el paro la posibilidad de montar nuevas microempresas?. Démosles una plataforma tecnológica y una distribución asegurada, así como una base de ingresos publicitarios, hasta que logren masa crítica. El objetivo: un ecosistema informativo más grande, mejor, más rentable y sostenible, para servir a la comunidad agraria. La New Jersey News Commons fichó a blogueros dedicados a informar a las comunidades arrasadas por el huracán Sandy concediéndoles subvenciones iniciales y formación, financiadas por Dodge y knight. En el área que nos ocupa, se me ocurren decenas de iniciativas en este sentido. Por ejemplo, en situaciones como la gran riada del Ebro que el año pasado anegó miles de hectáreas de cultivo y diversas explotaciones ganaderas, se podría haber creado un blog específico para informar a los agricultores afectados, financiado por alguna empresa de seguros agrarios. O crear una website específica, al estilo de "www.quecochemecompro.com", para ayudar a los profesionales del campo a elegir su nuevo tractor. A nivel comercial, es muy sencillo imaginar qué empresas podrían ser las más interesadas.


Imagino que no es fácil cambiar la dinámica de años. Supone un cambio en la cultura de los medios de comunicación: de la creación y distribución de contenidos a proporcionar servicios que ayuden a nuestro público objetivo a cubrir sus necesidades y cumplir sus objetivos. Bien es verdad que los grandes grupos de comunicación agroalimentaria ya no son meras empresas editoras de revistas, sino más bien agencias de comunicación especializadas en el sector que ofrecen todo tipo de servicios. Es el caso de Eumedia con el desarrollo de Gaia Comunicación o el grupo liderado por Ricardo Miguelañez con Agrifood Comunicación. Editorial Agrícola también ha orientado su actividad más allá de la edición de revistas especializadas y está experimentando un gran crecimiento en la organización de seminarios y jornadas, elaboración de productos audiovisuales y desarrollo de nuevos proyectos y campañas como "Conocer la Agricultura y la Ganadería".


Con este post sólo pretendo abrir un pequeño espacio de debate y reflexión en torno al futuro del periodismo agroalimentario. Soy consciente de que la realidad es mucho más compleja. Espero vuestros comentarios y opiniones. Estoy seguro de que nos quedan por escribir las páginas más brillantes de la historia del periodismo agrario.

"Vamos a echar nuevas raíces, por campos y veredas, para poder andar"

Labordeta

 

Calienta que a vas a salir. Hay que darle la vuelta al resultado. En los próximos 30 años necesitamos producir un 70% más de alimentos. Estás convocado para alimentar al mundo. Sí, a esos 9.000 millones con los que compartirás terreno de juego en 2050. Un terreno, que cada vez es más escaso.

Con la mayoría de tus compañeros pidiendo la hora, (durante la próxima década, 6 de cada 10 agricultores españoles entrarán en edad de jubilación), el relevo generacional es una necesidad vital. Es el momento de poner en valor el campo que más importa, de los titulares indiscutibles en la explotación, de abrir espacios, de hacerle “un cañito” a los tópicos, de los cambios de juego con GPS y big data y de la innovación.
Es el momento de subirse al tractor, correr la banda y echar los surcos derechos. De juntar líneas para defender mejor el precio de tu trabajo, del juego en equipo, del “tiki-taka” agrario.
Es el momento de la calma y la sencillez del que siempre madruga. De un mar de sirenas al amanecer, de las transfusiones de savia nueva al medio rural. De un nuevo tiempo, en el que ser de pueblo valga el doble fuera de casa, como los goles en “Champions”, y en el que la dignidad del agro vaya más allá de los pinceles de Antonio López y el término campechano.
Llegó la hora de los jóvenes que tienen los pies en la tierra pero sus sueños se elevan por encima de cualquier dron. A ese cielo, que como decía Delibes, es tan alto porque los agricultores lo han elevado de tanto mirarlo. ¿Estás preparado/a?

Para que ningún joven se quede fuera de juego, el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco y la Red Rural Nacional a través de su Plan de Acción, cofinanciado por Feader, dedican su V Foro Nacional de Desarrollo Rural a analizar los retos presentes y futuros de los jóvenes agricultores. Durante tres días (15-16-17 de Febrero), en el marco de la FIMA, (Feria Internacional de Maquinaria Agrícola de Zaragoza), profesionales del sector compartirán experiencias personales y casos de éxito, entrelazadas con ponencias de expertos del ámbito público y privado.
Para conocer las preocupaciones actuales, desde la organización se está colaborando activamente con jóvenes agricultores/as y ganaderos/as a través de reuniones y un foro virtual creado al efecto. ¡Participa y enriquece el debate! Estás convocado.

#jóvenesagro

Madrid te regala imágenes que de prosaicas invitan a la poesía. Quizá el ambiente prenavideño influye en el ánimo. Martes, de una mañana cualquiera, a escasos metros de las puertas de un colegio. Me adelantan a paso ligero un abuelo con su nieto de la mano. “Sabes, ayer la profe nos enseñó la foto de una viña y fui el único de la clase que sabía lo que era. Le dije que mi abuelo era agricultor y que alguna vez había ido a vendimiar subido en el tractor”, dijo el pequeño con ese orgullo pueril que nos eleva al sentirnos protagonistas por un momento.


El abuelo esbozó media sonrisa y me recordó a esos héroes cansados de Pérez Reverte que pelean cada día sin que nadie esté mirando, que hace tiempo que perdieron la fe y la inocencia porque saben, que la mayoría de las veces, el sacrificio ha sido inútil. Y que como esos Alatristes del XVII, ya no luchan por una bandera, una ideología o un dios, sino por mera ética personal.


Resulta extremadamente injusto que aquellos que han cultivado durante todo una vida valores tan olvidados como el esfuerzo, el sacrificio y el compromiso, hayan tenido que abandonar a la vejez su pueblo natal para ayudar a sus hijos y nietos con una de las pensiones de jubilación más bajas del sistema. Algo estamos haciendo mal cuando en los colegios de las grandes ciudades se imparte "Science" en inglés pero con casi 10 años no se tiene ni idea de qué es una vid, en el país con la mayor superficie de viñedo del mundo. Algo estamos haciendo mal cuando de niño te sientes orgulloso de la profesión de tu abuelo, pero en la adolescencia te identificas mucho más con Cristiano Ronaldo o un "youtuber" al que le ríen las gracias más de 4 millones de jóvenes por llamar putas y zorras a las mujeres mientras muestra sus habilidades con algún juego de la Play. Algo estamos haciendo mal cuando tratamos con desdén a la mano que nos da de comer.


Cuando amplié la foto, en la mochila naranja que llevaba al hombro se podía leer: “Conocer la Agricultura y la Ganadería”, como si el destino hubiese querido que aquella mañana, a pie de asfalto, el abuelo agricultor tuviese las respuestas.


Sirva este post como un pequeño homenaje a todos esos abuelos agricultores, verdaderos sabios de la tribu, que se han pasado la vida sembrando y no siempre han recogido.

La mochila naranja que se observa en la foto forma parte de los materiales divulgativos del proyecto "Conocer la Agricultura y la Ganadería" que Editorial Agrícola Española está desarrollando en los colegios de la Comunidad de Madrid.

Prepara el terreno. Voltea el pasado en profundidad. Elimina restos de relaciones anteriores para que cuando crezca lo nuestro no compitan por el espacio y la luz. Corta de raíz. Mete vertedera y chisel. Las malas hierbas autóctonas crecen más rápido que un nuevo cultivo. No te quedes en la superficie. Oxigena. Intenta que el lecho de siembra sea mullidito y esponjoso. Fácil, muy fácil, para que cuando germine nada pueda obstaculizarlo.

Saca a la luz todas tus mierdas. El estiercol es básico para nutrir la confianza. Pero cuidado; no te lances si no hay agua y el clima no es el más adecuado. Sin humedad y calor no crece nada.

Mientras tanto, observa en silencio; es imprescindible para hacer cosas memorables. No intentes modificarme geneticamente para combatir mis hábitos y costumbres. Al final, en el mejor de los casos acabaré generando resistencias y, en el peor, una enfermiza dependencia. Los vinos más auténticos son los que reflejan el verdadero carácter del terroir

No me pidas certidumbres. Habrá épocas de sequía, momentos en los que  te deje helado/a, alguna que otra plaga de enfados, y miles de adversidades que limitarán nuestro crecimiento. Tranquilo/a, si la tierra es fértil todo vuelve a brotar. Y si no, los tratamientos preventinos suelen ser la práctica más efectiva: hazme sentir cada mañana que soy la parcela más importante de tu vida.

"¿Y cómo sabré que lo nuestro está en el punto óptimo de maduración?". Simplemente lo sabrás. Los agricultores son los verdaderos sabios de la tierra. 

Sostenible. Esa será nuestra foto-síntesis.

Nos empeñamos en ser los mejores cuando quizá es más efectivo ser los adecuados. Nos empeñamos en hacer comunicación de marca, cuando lo que falta es comunicar “momentos de consumo”. Nos empeñamos en hacer descripciones de nuestros vinos para  Másters of Wine, obviando que la mayoría tiene serias dificultades para diferenciar un crianza de un reserva. Nos empeñamos en hacer publicidad tradicional, cuando tendríamos que impactar con acciones innovadoras en el punto de venta. 

Nadie va a comprar una botella pensando en que le recuerde a frutos rojos y regaliz o que tenga una fina acidez, de paso ligero, casi acuosa. Si no eres consumidor habitual, vas porque tienes una cena con amigos, una comida en casa de tus suegros o una cita con alguien especial y quieres quedar bien. Y en un alto porcentaje, tomamos la decisión frente al lineal. Pero llegas y te encuentras esto:

A excepción de las cuatro o cinco bodegas que tiene capacidad para fijar su marca y posicionamiento en la mente del consumidor, el resto sale a competir a un mercado hiper-saturado. La última edición de FENAVIN es un claro ejemplo de ejemplo: 1.633 stands y en cada uno de ellos varias marcas. Tras recorrer los 30.000 metros cuadrados del recinto ferial, te dejarán huella un par de vinos que en 15 días difícilmente recordarás.

Lo dijo muy clarito Salvador Manjón, director de la Semana Vitivinícola, en el foro organizado por la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE) en Fenavin. Que seamos un país con una larga tradición vitivinícola no significa que tengamos cultura del vino. Necesitamos educar y formar al consumidor con información útil (de aplicación práctica) y relevante (justo en el momento que la necesita), no interrumpirlo con un mensaje publicitario, muy similar al resto de miles de marcas que compiten por su atención y su dinero.

Imaginen por un momento que su bodega llega a un acuerdo con una gran cadena de distribución para costear un experto independiente en aquellos supermercados que tengan mayor nivel de venta de vinos. El consumidor recibe un servicio de asesoramiento y  la marca aporta valor real (información útil y relevante). Y todos contentos porque se aumenta el grado de satisfacción del cliente. Vienen de vacaciones tus amigos (que por la coyuntura actual han tenido que irse a trabajar a Londres) y quieres recibirles con un delicioso arroz a banda en tu casita de la playa, un 25 de julio a las tres de la tarde. No quieres gastarte más de 5 euros por botella. “No se preocupe caballero, necesita un vino fresco, de marcado estilo mediterráneo, pero al mismo tiempo con capacidad para sorprender a los invitados. Entre todos estos blancos, le recomiendo “Vergel” de La Bodega de Pinoso. Un caldo ecológico de la DO Alicante, que ensambla perfectamente la típica variedad autóctona Airén, cultivada en viñas viejas (con apenas 500 gramos de producción por cepa en secano), y la prestigiosa Sauvignon Blanc. Para que usted lo entienda. Es como un cambio de juego de Xavi Alonso: elegante, preciso y refrescante, con capacidad para hacer “marca España” en los mercados internacionales”.  Quizá no es el mejor vino blanco del mundo, pero es el más adecuado para ese momento de consumo. ¿Qué recordarás más y mejor;  una recomendación gratuita, clara y sencilla, que ha enriquecido una experiencia gastronómica ligada a las emociones del reencuentro con amigos o un spot de 30 segundos, que interrumpe tu serie favorita, y se entremezcla con el nuevo modelo de AUDI, unas galletas con omega3 y un comparador de seguros?.

Todo el mundo, en todas partes, está deseando vivir emociones. Experiencias únicas que se acomoden en tu memoria para siempre. Que te hagan tratar de usted a la rutina por un momento. Nadie reserva una "escapada enoturística con encanto" para ver depósitos de acero inoxidable y bombas de presión centrífuga. Y sin embargo, casi todos los propietarios de bodegas se empeñan en seguir dedicando una generosa parte de la visita a enseñar su flamante maquinaria.

Es algo básico para reducir riesgos en la elaboración de vino. Bodegas con la última tecnología para que nada pueda fallar: recepción de la uva,  fermentación, almacenamiento y conservación de los caldos. Tras el proceso de modernización de las últimas décadas, cualquier cooperativa o bodega que se precie ya cuenta con depósitos de acero inoxidable, fermentación controlada, embotelladoras de última generación, barricas nuevas de roble americano y francés, etc... Se podría decir que en cuestiones vinícolas la tecnología es una commodity. Básica, pero insuficiente para que la visita a tu bodega se quede grabada en la mente del potencial consumidor. A la cuarta, te sientes como Bill Murray en el Día de la Marmota. Cuando todos intentan superar a su competencia utilizando la misma receta, nadie llega a buen puerto. Más aún, en un mercado tan saturado como el del vino: sólo en España, unas 4.500 bodegas y 15.000 marcas registradas.

Lo definió muy bien Kevin Roberts, prestigoso CEO mundial de la agencia Saatchi & Saatchi y autor del exitoso libro sobre el branding del futuro "Lovemarks": "Para que las grandes marcas puedan sobrevivir, necesitan que la lealtad que se les profesa vaya más allá de la razón. Solo así podrán diferenciarse del resto de marcas insulsas y sin futuro. La solución se encuentra en crear productos y experiencias capaces de crear vínculos emocionales profundos y duraderos con sus consumidores. El secreto de su supervivencia está en el misterio, la sensualidad y la intimidad".

Una visita a una bodega reúne todos esos ingrendientes. Por muy orgulloso que estés de tu nueva despalilladora-estrujadora de última generación, eso no te hará memorable. Enseña aquello que te hace único, que no te pueden copiar, esa ventaja diferencial que puedes mantener en el tiempo. Sal de la bodega al viñedo; las características de clima y suelo no se pueden imitar. Cuando cae la tarde, cuéntales tu historia sobre el terreno,  con una copa de vino en la mano y con un queso de la zona como gran anfitrión. Las emociones son un recurso ilimitado. Siempre están ahí, esperando a que algo o alguien las estimulen con nuevas ideas, nuevas inspiraciones y nuevas experiencias. 

Que usted abra la nevera, coja el brik y con toda la tranquilidad del mundo prepare un nutritivo vaso de leche para su hijo es algo que forma parte de su rutina pero no es tan habitual en otras partes del planeta (que se le pregunten a las autoridades chinas). En Europa hemos construido un modelo de producción láctea con los más altos estándares en materia de calidad y seguridad alimentaria, controlando la trazabilidad del producto desde la ubre hasta su mesa. Por ello, usted se puede permitir el “lujo” de ser híper-sensible al precio, ya que la salubridad de nuestra leche está más que garantizada. 

Para llegar aquí, el compromiso y buen hacer de nuestros ganaderos ha sido vital. Mejoras sustanciales en la cantidad y calidad de la leche, cumplimiento de la exigente normativa higiénico-sanitaria, adaptación de las granjas a las normas de bienestar animal y una gran dosis de esfuerzo y sacrificio personal, han sido requisitos indispensables para que sus niños crezcan fuertes y sanos sin que eso menoscabe la economía familiar. Que un litro de leche cueste menos en el lineal del supermercado que un litro de agua embotellada así lo evidencia

Sin embargo, le tengo que dar una mala noticia. Para llegar a este escenario, los ganaderos se han pasado gran parte del tiempo ordeñando pérdidas. Aunque usted se los imagine con mejillas sonrosadas y entrecejo poblado, no piense que son tontos. Pero durante las últimas décadas han sido otros los que les han impuesto el precio a su producto. Y en la mayoría de los casos de forma ilegal. Por eso, hace unos días la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) multó a las principales industrias lácteas con 88 millones de euros por pactar precios y repartirse las rutas de recogida de leche. Y es que apenas una docena de empresas controlan más del 60% de las recogidas. El “paisaje” que dibuja la resolución de la CNMC se asemeja mucho más a la costa siciliana que a los verdes prados de la cornisa cantábrica.

Las cifras son tozudas: en el inicio de la década de los 90 había 140.000 explotaciones lácteas en nuestro país. En la actualidad, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, sólo quedan 18.000. Y menos mal que existen las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC), porque si no usted dependería hace tiempo de las buenas relaciones de nuestro Gobierno con otros países para desayunar cada mañana. 

Llegados a este punto, todos los eslabones de la cadena de valor láctea deberían reflexionar:

- Los ganaderos tienen que hacer autocrítica. La histórica atomización del sector productor, que no ha podido y en otros casos no ha querido unirse para ganar poder de negociación (léase egos locales de visión reduccionista), supone un lastre para un futuro sin cuotas de producción. 

- En el nuevo contexto económico y social, las industrias deberán modificar el verbo con el que enmarcan sus relaciones con los ganaderos; de “imponer” a “cooperar”. El compromiso con los productores debe ir más allá de un ganadero sonriente en la tapa de un yogur. De lo contrario, ese “consumidor rebelde” que ha emergido con fuerza en los años de crisis, (un 25% según el estudio MyWord), les dará la espalda. Belén Barreiro, expresidenta del CIS y directora del estudio lo deja muy clarito: “el consumidor rebelde es especialmente sensible ante las buenas o malas prácticas. No juzga tanto a las empresas por la calidad de sus productos y servicios sino por cómo se comportan en sociedad, el compromiso que mantienen con ella. Y amenazan con abandonar a las marcas legendarias que no sepan reaccionar a tiempo”, caso de Pascual, Danone, Nestlé, Puleva, etc….

- Las cadenas de distribución, en un ejercicio de responsabilidad, deberían dejar de utilizar la leche como “producto reclamo” en sus promociones. Regalar leche banaliza su imagen y supone una presión insoportable a lo largo de cadena de valor que acaba pagando el último eslabón: los ganaderos. La apuesta por el producto local empieza por garantizar un sector agrario rentable.

- Y usted, consumidor, debe ser consecuente con sus decisiones de compra. Caer en la cuenta de que lo anormalmente barato puede salirle muy caro. En cuestiones alimentarias, la confianza no tiene precio pero sí un coste. Y es ahí donde el sector lácteo en su conjunto deberá hacer pedagogía para explicar que con las políticas de precios actuales la cadena de valor láctea es insostenible. En síntesis: la mala leche no beneficia a nadie. Piénselo. Se puede ser muy grande y no abusar. Se llama ÉTICA y en el siglo XXI será una inversión muy rentable.

Uno se da cuenta de que esto de la vida va en serio cuando una gélida mañana de enero, al alba, y sin viento fuerte de levante, un sarmiento escarchado impacta bruscamente en tus narices. En el “gran viñedo del mundo” casi todos teníamos algún “petit terroir” y un padre de inspiración merkeliana al que ayudar los sábados.

El preceptivo paso por el bar a las 7 de la mañana era parte del protocolo. Y allí estaban ellos, los viejos viticultores manchegos, con su café, copa y puro como si levantarse cada día para ir al campo fuera motivo de celebración. Era parte de un guión vital establecido, heredado de sus padres y abuelos, con la diferencia de que ellos nacieron, crecieron y se reprodujeron en medio de una dictadura. Les acabó gustando lo único que pudieron elegir: conseguir el mayor número de kilos de uva  de una cepa de vid en una tierra cuyo significado etimológico es “la seca”.

Su pasión, su vida, sus 366 días al año. Su mayor deshonra; un hijo vago, de esos que apoyan el codo en la rodilla mientras vendimian. Su mayor virtud; esfuerzo, sacrificio y pragmatismo abrumador. Acabaron siendo excelentes en la materia, convirtiendo incluso sus escasos ratos de ocio en acaloradas brainstorming vitícolas en torno a una baraja y un tapete verde. Crearon su propio argot al margen de los enrevesados términos agronómicos para describir aquellas plantas más productivas, las técnicas de laboreo y poda más efectivas y el tipo de abono más adecuado. Y solucionaron uno de los problemas endémicos de esta tierra. Con la “fiebre del pozo” se acabaron las recurrentes pérdidas por sequía. 

¿Los mejores viticultores del planeta en el mayor viñedo del mundo? Quizá no tanto, pero sí los que supieron optimizar al máximo sus escasos recursos. Los “sin marketing”. Los “CR7 de la viticultura”, (muy productivos, con escasa predisposición para el trabajo en equipo),  pero con una imagen de marca de lateral izquierdo peleón de 2ª Regional.  Ante el mundo y ante la propia sociedad castellano-manchega.

Se equivocó La Mancha en denostar su esencia, en renegar de sus orígenes, en repetir una y otra vez que la viña era terreno abonado para los más lerdos, en querer contar su historia a través de una obra de gran calidad literaria pero que trasladaba al mundo una imagen de hidalgos locos y labradores ignorantes, en apostar por gigantes imaginarios cuando los de verdad estaban en la tierra. En definitiva,  en considerar ordinario aquello que hoy el mercado ensalza como extraordinario y diferenciador: una rica tradición vitícola y el know-how centenario de sus viticultores. 

Lo dijo Manuel Vázquez Montalbán, "un pueblo que no consume su vino tiene un grave problema de identidad”. 

Por tu cara bonita. Porque siempre dices que sí cuando te hablo del Sur. Porque es más divertido si estás Úbeda. Porque el Mediterráneo acaba donde el mar de olivos deja de crecer. Porque en la variedad está el gusto. Por arbequina, picual, cornicabra y hojiblanca. Porque el olivo a tiempo sabe. Por los aceituneros altivos de Miguel Hernández. Porque aquí nadie te roba el mes de abril. Porque la tradición no se aprende en dos tardes y la tierra no se graba en USB.

Por mis polifenoles. Por las faenas de aliño. Porque salud marida con virgen extra. Por el lingote de oro de Dani García, por mirar Aponiente y ver un chef nacido del mar, por aquella tarde de verano en Denia. Por Quique Dacosta. 

Por las aceitunitas, las cañas bien tiradas y los vinos con solera. Por el spanish breakfast del día siguiente. Por las barritas con tomate y AOVE.  Pero sobre todo, por los finales de "toma pan y moja"...

Queridos Reyes Magos:

Me vais a permitir que os tutee. Somos colegas. Nos dedicamos a hacer felices a la gente. En mi caso, tres veces al día. En el vuestro, una vez al año. Pero hay que reconocer que vuestra estrategia de marketing es infinitamente mejor. Sois los padres... de las expectativas.

Dicen que formo parte de lo que denominan “marca España”, aunque casi siempre salen en la foto presidentes de grandes corporaciones energéticas, banqueros y constructores. Quizá por eso no me reconozcáis. No importa, aquí hay veces que tampoco lo hacen. Sin embargo, seguro que recordáis el inconfundible sabor del mazapán de Toledo, los polvorones de Estepa o  el turrón de Jijona que cada  6 de enero os dejan en los hogares españoles. Pues detrás de cada bocado estoy yo. Sí, ese, el de barbita  de dos días y camisa de cuadros que produce toneladas de almendra marcona, ingrediente básico para mantener desde hace más de 600 años una tradición repostera de alta calidad. Si aún no lo tenéis del todo claro preguntarle a vuestros camellos; desayunan cada mañana con alfalfa española, el “combustible” necesario para repartir ilusión en tan sólo una noche. Somos los primeros exportadores a Oriente Medio. 

Al grano. Este año os escribo para pediros una apuesta por el medio rural. Necesitamos revitalizar nuestros pueblos y para ello es necesario que la gente reciba como regalo producto local, del "terreno" como se dice en el campo. Cuando creces aquí te das cuenta que Oriente Próximo está dos calles más allá y que, gracias a ello, puedes seguir tomando café en el bar de la esquina, dar trabajo a los hijos del vecino cuando hay buena cosecha o ensanchar el tractor sin pedir cita previa. 

Hemos revalorizado la tradición para hacerla contemporánea, convirtiendo vuestro incienso, oro y mirra en aceites de oliva virgen extra, ibéricos pata negra y vinos redondos en boca. Regalos dignos de dioses al alcance del ser humano más terrenal. "De toma pan y moja", (que sé que te gusta Gaspar). No os preocupéis por repetir. España tiene una variedad y riqueza gastronómica envidiable. Además, os lo hemos puesto fácil. Decirle a vuestros pajes que busquen las siglas "DOP" e "IGP"; acreditan la calidad diferenciada y el producto local de una zona geográfica determinada. Y ya lo sabeís por otros años, siempre tendréis a vuestra disposición un tractor y remolque para ayudar con el reparto. Para eso estamos los colegas. 

Imagino que no os hace falta el listado de direcciones. Sé que vuestro GPS son las estrellas. No tiene pérdida. En el medio rural brillan más y mejor. Seguid el camino que lleva al futuro. Regalad local. 

Atentamente.

Un agricultor.

PD: ojito con los dulces navideños con almendras de California. No son los originales. 

Colabora con los bancos de alimentos:
http://www.bancodealimentos.es/colabora
Te lo prometes una y otra vez. “Estas navidades me hago la maloláctica”. Pero nada. Tu nivel de indignación te vuelve astringente, áspero y untuoso. Nunca fuiste de fermentaciones controladas. Vuelves a sentirte como ese perdedor de novela que se acaba enamorando de la chica. PLOP!!. Descorchas esa botella que ya no recuerdas quién te regaló y te marcas un momento “Bridget Jones”. Con el primer sorbo caes en la cuenta de lo olvidados que tenías a vista, olfato, tacto y gusto. No son tus mascotas, son tus sentidos. 
 

Te vienen a la mente sus ojos, de un azul oscuro casi Monastrell. Su boca, estilizada, fresca y sabrosa como un Ribeiro, y su aroma, intenso pero elegante como el de aquel crianza de viñas viejas. Una personalidad única, al estilo de los nuevos tintos del Priorat. Y sonríes al recordar cuando te llamaba Riberita del Duero, por esa imagen de vino escaso y seductor.  
Mientras observas fijamente la copa, tu mente viaja a la tierra con nombre de vino. Piensas que, al igual que en Rioja, no es tinto todo lo que reluce y que, en muchos casos, las decisiones  forman parte del proceso de subsistencia más que de una elección, como el Airén en La Mancha. Te faltó frescura, esa que confiere tanto atractivo a los blancos de Rueda. Sin embargo, a imagen y semenjanza de la Tinta de Toro, has aprendido de tus errrores y ya no eres amigo de la fuerza sin gracia. Aún no entiendes por qué casi todo se reduce a Pedro Ximénez, pero llegados a este sorbo casi que te da igual. 
Suena "Fly me to the moon" de Sinatra. Tu voz interior te susurra que los labios encuentran placer en los sitios más inesperados. A solas, con una copa de vino español.

Si has llegado hasta aquí te mereces un detalle exclusivo: rebaja del 50%  en el precio final de la "Guía de Cata y análisis sensorial de los vinos españoles", elaborada por Unión Española de Catadores y avalada por el Ministerio de Agricultura. Te ayudará a disfrutar con mayor intensidad de la riqueza vitivinícola de nuestro país. Pincha sobre la imagen para más información:



PD: la fermentación maloláctica es el proceso por el cual el ácido málico (presente en la pulpa de muchas frutas) se transforma químicamente en ácido láctico. El principal efecto de esta práctica  en la elaboración de vinos es la reducción de la acidez

Te dirán que los príncipes azules nunca llegan en tractor. Que tu familia sí pero tú no. Que se suda, se madruga y siempre te queda la duda. Que todo tiene un precio pero tú no se lo pones. Que los surcos se acaban reflejando en la cara y que siempre estará ahí como última opción. Que en el pueblo se vive por debajo de tus posibilidades. Que nadie puede ponerle puertas al campo y el frio se sufre en HD y que Apple, aunque signifique manzana en español, se creó en un pequeño garaje y no en un corralazo con vertedera, perro y remolque. Y lo intentarán de nuevo versionando sus propios refranes, porque "hijo mio, aunque siembres, aquí hay veces que no recoges".

Pero olvidarán algo esencial. El futuro no es lo que era, y el sector agrario tampoco. Hoy un tractor tiene más tecnología que cualquier AVE de última generación. En muchos cultivos se puede realizar todo el proceso sin bajarte del mismo: preparación del terreno, siembra, abonado, tratamiento de plagas y cosecha. En pocas profesiones se pueden recoger los frutos de tu trabajo desde un ergonómico y confortable asiento con vistas al prado.

Además, desde el sofá de casa puedes activar vía móvil el riego por goteo o programar la ración de pienso de tus cerditos del domingo por la mañana. Y es que el smartphone te será mucho más útil que un azadón. Y a ti, como nativo digital, su uso te viene de serie. La próxima  gran revolución agraria vendrá de la mano de las nuevas tecnologías. ¿Te imaginas sulfatando con unas "google glass"?. Pues ya es posible. La "play" será un juego de niños.

A nivel de imagen social no te preocupes. La figura del agricultor se ha revalorizado ante el aumento de la demanda mundial de alimentos en las próximas décadas. En 2050 seremos 9.000 millones de personas en el mundo y  habrá que alimentar a todas. Tú serás imprescindible para ello. No olvides que las principales escuelas de negocio sitúan la figura del "tecnoagricultor" en el "top-five" de las profesiones más demandas en el horizonte 2025. Eso sí, la formación contínua será un requisito básico para los nuevos profesionales agrarios. La innovación hará que tu explotación sea más competitiva y te salgan los números a final de mes. Recuerda que experiencias gastronómicas como el Bulli de Adría o el Celler de Can Roca no hubieran sido posibles sin el buen hacer de nuestros agricultores y ganaderos. La alta cocina empieza a pie de campo. 

Y no sólo eso, con tu labor conseguirás que mi cielo vuelva a tener ese azul sin apellidarte Alborán. Aprenderás a utilizar feromonas sexuales de hembras para atraer a insectos macho a un recipiente-trampa. Sí sí, no es un chiste "verde", es una realidad llamada "lucha biológica" que se utiliza cada vez más para combatir las plagas, reduciendo así el uso de los productos fitosanitarios más agresivos con el medio ambiente. Si además apuestas por un cultivo leñoso, caso de la vid o el olivar, estarás contribuyendo a mitigar el cambio climático porque son sumideros naturales de CO2. 

Si vienes, la gente se podrá seguir enamorando en las fiestas del pueblo, habrá niños correteando por la calles, no se cerrarán colegios, quizá asfalten aquella vieja carretera comarcal y dotarás de sentido a la manoseada expresión "medio rural con vida". No será fácil, pero seguro que es gratificante. ¿A qué esperas?. 

Nota: la Ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, afirmó el pasado 13 de octubre que España se ha establecido como meta para 2014-2020 la incorporación de más de 15.000 jóvenes a la agricultura. Esta iniciativa persigue un doble objetivo: creación de empleo y rejuvenecimiento de los protagonistas de la actividad agraria. Tan sólo el 5,3% de los agricultores y ganaderos españoles tiene menos de 35 años y más de la mitad (55%) se jubilarán a lo largo de la próxima década. 

Llegas cansado a casa tras un agotador día de trabajo en el que tambíen has recibido la mala noticia de una rebaja salarial del 15%. Para colmo, los tomates han subido y el kilo te ha costado cerca de 3 euros. Te haces una ensaladita y enciendes el televisor. En un programa de horario "prime-time" sobre reportajes de actualidad aparece Francisco Jiménez, un agricultor de Almería que cuenta como esta campaña no le salen las cuentas porque han caído los precios en el campo y no le pagan más de 0,30€/kg. Haces la cuenta y estás en la cierto. Del campo a tu mesa modelo StroKjelogh su precio se ha multiplicado por 10. En el siguiente plano aparece Joaquina, ganadera de leche en el bonito Valle de Soba en Cantabría, que comenta con pesar que ha tenido que vender decenas de vacas porque al precio que le pagan no puede ni alimentarlas. Producir un litro de leche le cuesta 0,35€ y durante el último mes le han pagado 0,32€. Ordeña a pérdidas. A Joaquina se le salta una lágrima al decir que si no cambian las cosas tendrá que cerrar la explotación familiar. A ti casi también. Tras ella, un portavoz de una organización agraria denuncia que las grandes cadenas de distribución utilizan alimentos básicos, caso de la leche o el aceite, como producto reclamo."En el fondo, la oferta promocional recae en las espaldas del agricultor o ganadero", enfatiza. La estrategia es efectiva, tú has ido a comprar hace poco una garrafa de 5 litros de aceite de oliva por el precio, pero al tiempo has llenado el carro con otros productos. Descubres el engaño. Sabes que has pagado la oferta con creces. 

A la mañana siguiente, camino del Metro coges un diario gratuito. En portada, los millones de euros de beneficios de una de la grandes cadenas de distribución. Dicen que van abrir 150 tiendas más durante los proximos dos años. Al consejero delegado le sienta como un guante el traje a medida, más o menos como a ti la indignación. En la contraportada del periódico una página enterita de publicidad: por una compra superior a 25 euros te regalan 4 briks de leche. Piensas en Joaquina. 

Ya por la tarde escuchas en la radio una entrevista al director de la asociación que defiente los intereses de supermercados e hipermercados. Dice que sus márgenes son muy ajustados, que no exceden el 3% y que con la crisis se han apretado el cinturón para ofrecer precios bajos al consumidor y adaptarse a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares españoles. Tu nivel de indignación se multiplica casi por 10. Sin embargo, como te pilla muy cerca de casa y en breve van a cerrar, pasas a comprar unas manzanas  al super de la esquina. En la sección de fruteria, fotos a gran escala de agricultores que dicen ser de la zona, todos ellos con camisa de cuadros, barbita muy cuidada y sonrientes. Miras el origen y las manzanas son de Chile. Ya sabes de quién se rien. 

Con muchos menos recursos económicos, los agricultores han ganado la batalla de la opinión pública a los grandes cadenas de distribución. En la  economía de la atención la mejor historia gana. El "viaje de un tomate" reúne todos los ingredientes de un buen relato. Agricultores y consumidores, los eslabones más débiles de la cadena frente a las todopoderosas cadenas de distribución. Un puñado de 5 o 6 grandes empresas que controlan al 70% de lo que te llevas a la boca e imponen precios a los atomizados e indefensos productores. Protagonistas y antagonistas. Un marco mítico;  élite dominante frente al ciudadano de a pie ( algo que ha explotado muy bien Podemos en su discurso). Y lo que nos flipa como espectadores; un buen conflicto. "Sin conflicto no hay historia", lo dice Antonio Nuñez, uno de los grandes expertos españoles en storytelling. Y evidentemente, ese storytelling impulsado desde el sector agrario ha servido para generar interés en los medios de comunicación porque "vende". La clave: convertir un problema agrario ( imposición de precios bajos en el campo) en un tema de interés general (prácticas comerciales abusivas que afectan a agricultores y a consumidores). 

Durante los años de la crisis las cadenas de distribución han basado su relato en una agresiva "guerra de precios". En ese sentido, sus estrategias de comunicación han venido a reforzar esa imagen de abuso de posición dominante respecto a los dos eslabones más débiles (publicidad tradicional basada fundamentalmente en ofertas y promociones, noticias en prensa relacionadas con presentación de beneficios y salidas a bolsa,  poca transparencia, el NO como respuesta a debates con representantes de los agricultores para confrontar visiones sobre desequilibrios en la cadena de de valor, etc...). Sin embargo, hay algunas que han aprendido de la experiencia y han dado un giro de 180 grados en sus estrategias. Pero eso será tema para un próximo post. 

La polémica valoración del ex-ministro de Agricultura Miguel Arias Cañete tras su debate electoral con Elena Valenciano, las recientes palabras del Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid respecto a la enfermera contagiada por el virús del ébola, las acusaciones de Duran i Lleida sobre el PER y los andaluces y un sinfín de desafortunadas declaraciones de políticos que, a pesar de su dilatada experiencia, han cometido algún que otro exceso verbal. ¿Por qué ocurre esto?. La respuesta la encontramos en el funcionamiento de nuestro cerebro y en una parte del mismo llamada "amígdala". 

Sabemos que cerebro tiene una parte más racional y otra más emocional. La parte más emocional incluye la amígdala, una especie de "guardián del cerebro" que según Elsa Punset tiene el poder de secuestrar al resto de la mente más racional en un milisegundo. 

¿Qué sucede cuando la amígdala secuestra a la parte racional?. 

Normalmente el cerebro procesa la información que le llega del exterior desde el tálamo, que dirige a su vez esta información a la corteza cerebral. De allí pasa a la amígdala y eso genera péptidos y hormonas que fomentan determinadas emociones y reacciones. Sin embargo, si el cerebro cree que hay un peligro envía toda la información directamente a la amígdala, puenteando al cerebro racional (corteza cerebral). Esto suele ocurrir cuanto te sientes, amenazado o disgustado y reacciones de forma irracional y destructiva. Conviene recordar que la amígdala se encuentra situada en la parte del cerebro más primitiva ( cerebro reptiliano), diseñada para sobrevivir y no para tomar decisiones complejas. Tiene unos 100.000 años y sigue funcionando con parámetros poco actualizados que reaccionan de forma violenta cuando sienten que hay peligro. David Goleman llama a esto "secuestro emocional" y ocurre en un milisegundo cuando el cerebro emocional cree que debe salvarte la vida. Sin embargo, cuando hablamos de política y declaraciones públicas lo que puede hacer es arruinártela.

Ante cualquier situación sin riesgo vital, aunque altamente estresante como una rueda de prensa con preguntas incómodas, hay profesionales de la política que puede reaccionar de forma exagerada ante un peligro que no es físico, sino emocional. "Nuestro cerebro estaba programado para reaccionar así ante peligro físico,( el ataque de un animal salvaje), pero ahora seguimos reaccionando igual ante peligros emocionales, que son los más corrientes en las vidas que tenemos hoy en día", apostilla Elsa Punset.  El neurocientífico Matthew Lieberman  ha constatado que cuando la amígdala  se activa con sangre y oxígeno la corteza prefrontal ( parte más racional) está menos activa, por lo que se ralentizan nuestras capacidades cognitivas y hay déficits en nuestra resolución de problemas. Afirma que se produce un efecto similar al de perder entre diez y quince puntos de cociente intelectual de forma temporal. 

La herencia genética está por encima de cualquier tipo de estrategia o plan de marketing político. Tu amígdala puede obligarte a decir cosas que pocos periodistas o adversarios podrían conseguir. La naturaleza que es muy sabia. Cést la vie.

Soy fan de los amaneceres, la incertidumbre y la naturaleza original de Debiles. Quizá tú seas más de atardeceres, esos que aplaudes en Ibiza con un Gin-Tonic especiado en la mano. Me necesitas como mínimo tres veces al día, pero no eres consciente de ello porque siempre has tenido la nevera llena. Incluso ser foodie es “cool” gracias a un cabrero de la Sierra de Málaga. Aunque no me veas, soy el que le pongo la palabra “encanto” a las escapadas de fin de semana en una casita rural. Sí, el bucólico paisaje y los desayunos con huevos de gallinas camperas, también llevan mi sello. Detrás de cada "buen sabor de boca" hay alguien de los mios.

Con la PAC me acuesto y con la PAC me levanto. Es lo único que compartimos de verdad todos los europeos. Nos dicta las reglas del juego, que suelen cambiar unos señores de Bruselas muy trajeados cada 4 o 5 años. Cada vez que salgo al campo me siento como una especie de Benzemá en un eterno fuera de juego. Dicen que la cambian tanto porque tú quieres gallinas y cerdos más felices y un modelo de producción más verde. La PAC esté con vosotros. Y con tu espíritu. Tenemos el modelo agrario más respetuoso con el bienestar animal y el medio ambiente del mundo. Sin embargo, no estás dispuesto a pagar unos céntimos más por los alimentos y a la hora de la verdad eres sensible a los bajos precios y a las marcas blancas con producciones de terceros países que no tienen normas ambientales y en algunos casos utilizan mano de obra infantil. Reclamas granjas cinco estrellas pero quieres pagar a precios de habitación compartida en piso de estudiantes. Échale un ratillo y te aclaras. Te doy una pista; lo que decía Machado de valor y precio.

Las ayudas, esas por las que me sueles tachar de pesetero, sirven para que puedas consumir alimentos sanos y seguros a un precio asequible. Mis costes son en ocasiones mayores de lo que me pagan. No puedo poner precio a lo que produzco. Son otros los que me lo imponen. Será por eso que me llaman “el eslabón más débil de la cadena”a pesar de la dureza de mi trabajo.

No creas que miro tanto al cielo en busca de milagros. No me puedo permitir el lujo de estar en las nubes. Una tormenta puede echar por tierra el esfuerzo de todo un año. Soy conservador, no porque tenga miedo al cambio, sino porque tengo mucho que perder. Que tus ingresos dependan de los caprichos del clima te hacen tener siempre los pies en la tierra.

Y sin embargo, tengo sueños. Transformar agua, tierra y sol en alimentos tiene algo de magia. Alimentar al mundo, algo de heroico. Dejar a las generaciones futuras un medio natural sostenible, algo de trascendencia.

Atentamente,

Tu agricultor de cabecera.

PD: recuerda que hoy, como cada noche, cenamos juntos. Pon las velas y la sonrisa. Yo me encargo del vino y el queso.